Microservicios: el balance en 2026Tras una década de adopción masiva, los microservicios son objeto de una mirada más matizada. Si bien la arquitectura ha demostrado su valor para las grandes organizaciones, muchas empresas han constatado que la complejidad operativa no siempre estaba justificada.Cuándo tienen sentido los microserviciosLos equipos de más de 50 desarrolladores se benefician de la independencia de los despliegues. Las aplicaciones que requieren una escalabilidad diferenciada por componente aprovechan la arquitectura distribuida. Las organizaciones con un DevOps maduro disponen de las bases necesarias.Los errores más comunesEl «monolito distribuido» resulta de una división demasiado granular con un acoplamiento fuerte entre servicios. La complejidad operativa (monitorización, depuración, transacciones distribuidas) suele subestimarse. La red se convierte en un punto crítico de fallo.La alternativa: los «monolitos modulares»Cada vez más arquitectos recomiendan empezar por un monolito modular bien estructurado y luego extraer progresivamente microservicios únicamente cuando se demuestre la necesidad. Este enfoque pragmático evita la sobreingeniería.Fuente: Sam Newman, autor de «Building Microservices», InfoQ, febrero de 2026